Arte y Esperanza

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Crónicas de un viaje al norte. Capítulo 1.

Crónicas de un viaje al norte. Capítulo 1.

05.04.2019

Durante la semana del 18 de marzo, cuatro integrantes de la organización viajaron al norte argentino. Desde 1985 y a lo largo de más de 30 años, Arte y Esperanza visita periódicamente a los pueblos indígenas.

Lo que comenzó con el Gran Chaco, se expandió a un total de 36 comunidades a las que acompañamos y, desde entonces, se han generado proyectos que involucran ocho etnias diferentes así como artesanos y artesanas, y pequeñxs productores con dificultades de comercialización. En esta ocasión, parte de nuestra misión abarcaba la visita de las tiendas Manos Andinas, a través del Proyecto “Manos Andinas” en el año 2006; así como la visita al Grupo Mujeres Esperanza en Iruya con el fin de presentarnos y llevar a cabo una capacitación con la ayuda de Marcelina, artesana de La Quiaca experta en trabajar el vellón de llama; y a las artesanas de la Asociación Airampo en Susques, pueblo del altiplano jujeño.
Tras días de previa preparación, a las 4 horas de la mañana, nos encontrábamos en la camioneta de la ONG, rumbo a Jujuy. Desde Buenos Aires, pasando por Santa Fé y Santiago del Estero, y bordeando Tucumán. Tras un poco más de 14 horas de viaje, avanzadas las seis de la tarde llegamos a lo que sería nuestra primera parada comercial: Purmamarca. Allí, nos dirigimos al local Arte de mi Tierra. Puyos y mantas elaborados con lana de llama nos rodeaban de un lado al otro de la tienda: en colores naturales, teñidos en cebolla, hierbas o quebracho; para pie de cama, alfombra o decoración de nuestros hogares; grandes y más pequeños; pocos eran sobrios, algunos cálidos, y otros tantos pura primavera. Gracias al asesoramiento de Eva, vendedora de la tienda, esa misma noche doce textiles de hilados artesanal fueron despachados a nuestras tiendas.
En la puna argentina, la noche envuelve las montañas pronto. Las nubes de frío bajan ceremonialmente para esconder a cada uno de sus pueblo cada noche. Luego de realizar los últimos registros y explorar otras artesanías, comenzamos triunfantes la vuelta a Humahuaca, donde el cielo estrellado y la peña en Aisito, nos recibía para dar cierre a nuestra primera jornada. Al salir el sol, Manos Andinas e Iruya, nos esperan.


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